PH / Redacción
NUEVA YORK, EU.- Urgen siete mil 660 millones de dólares para brindar asistencia vital a 73 millones de niños y niñas en 133 países y territorios, entre ellos 37 millones de niñas y más de nueve millones de menores con discapacidad.
De cara a 2026, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) advirtió que, en todas las regiones del mundo, los niños que viven en contextos de emergencia enfrentan crisis simultáneas cada vez más complejas y de mayor escala.
Catherine Russel, directora ejecutiva del organismo internacional, explicó que esto se debe a la escalada de los conflictos armados y el agravamiento del hambre.
También a los recortes en la financiación internacional y el colapso de servicios básicos que han llevado las necesidades humanitarias de la infancia a niveles críticos.
“En todo el mundo, los niños atrapados en conflictos, desastres, desplazamientos forzados y crisis económicas siguen enfrentándose a dificultades extraordinarias”.
La intensificación de los conflictos ha provocado desplazamientos masivos y ha expuesto a la infancia a violaciones graves de sus derechos en niveles sin precedentes.
Los ataques contra escuelas y hospitales continúan de forma sistemática, mientras que los casos verificados de violencia sexual contra niños y niñas se han incrementado de manera alarmante.
En muchos de estos escenarios, tanto los menores como el personal humanitario que intenta asistirlos son blanco de ataques deliberados.
“Sus vidas están determinadas por fuerzas fuera de su control: la violencia, la amenaza de la hambruna, el impacto creciente de la crisis climática y el colapso generalizado de los servicios esenciales”.
A este panorama se suma un deterioro significativo del financiamiento humanitario global durante 2025.
Los recortes anunciados y previstos por gobiernos donantes ya están limitando la capacidad de Unicef para atender a millones de niños en situación extrema.
Los déficits acumulados en 2024 y 2025 han obligado a la organización a tomar decisiones críticas.
Tan solo en los programas de nutrición, un déficit de 72 por ciento en 2025 derivó en recortes en 20 países prioritarios, reduciendo la cobertura prevista de más de 42 millones de mujeres y niños a poco más de 27 millones.
En materia de protección infantil, el aumento de las violaciones de derechos coincide con la reducción de recursos, lo que pone en peligro programas dirigidos a sobrevivientes de violencia sexual.
Niños reclutados por grupos armados y menores que requieren atención urgente en salud mental y apoyo psicosocial.
“Los programas de Unicef que salvan vidas están sometidos a una presión extrema por la grave escasez de fondos. Nuestros equipos en primera línea se ven obligados a tomar decisiones imposibles”.
Foto: Unicef
Conoce más del tema:


