PH / Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- En México, casi dos de cada tres hogares que se encontraban en situación de pobreza laboral al cierre de 2024 continuaron en esa misma condición un año después, de acuerdo con un reporte del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY).
El informe advierte que 65.7 por ciento de esos hogares no logró superar el umbral mínimo de ingreso necesario para adquirir la canasta alimentaria en 2025.
Esa proporción equivale a 7.8 millones de hogares que permanecieron atrapados en la pobreza laboral, pese a que a nivel nacional se observó una ligera mejoría tanto en la incidencia como en la persistencia de esta condición.
De acuerdo con Gonzalo Hernández Licona, director del Observatorio Social del organismo, la proporción de hogares en pobreza laboral pasó de 36.9 a 35.3 por ciento entre 2024 y 2025, mientras que la persistencia bajó de 66.9 a 65.7 por ciento.
Aun con esa reducción, el CEEY advirtió que el porcentaje de hogares que no logra salir de esta situación sigue siendo elevado y obliga a replantear la política social.
Durante la presentación del informe, Hernández Licona consideró positivo que tanto la pobreza laboral como la pobreza en sentido amplio hayan disminuido.
No obstante, subrayó que el verdadero desafío está en atender a los hogares donde esta condición se mantiene de forma prolongada.
Señaló que el foco de atención debe ponerse en los sectores que siguen sin poder salir de la pobreza, a fin de evitar que sólo una parte de la población mejore sus condiciones mientras otra permanece rezagada.
El reporte advierte que los hogares que pasan largos periodos en pobreza enfrentan mayores obstáculos y tienen menos posibilidades de movilidad social.
El documento también identifica diferencias significativas entre entidades. En estados como Guerrero, Oaxaca y Chiapas, la persistencia de la pobreza laboral supera 70 por ciento.
Mientras tanto, en Baja California Sur, Quintana Roo, Ciudad de México, Campeche, Baja California, Aguascalientes y Tabasco se ubica por debajo de 60 por ciento.
Por su peso poblacional, Estado de México, Chiapas, Guerrero, Veracruz, Oaxaca y Puebla son las entidades que más inciden en el indicador nacional de persistencia de pobreza laboral.
Además, entre 2024 y 2025, esta condición mostró una reducción en estados como Aguascalientes, Quintana Roo, Guanajuato y Durango, mientras que aumentó en Tamaulipas, San Luis Potosí, Zacatecas, Hidalgo, Morelos, Jalisco y Nuevo León, entre otros.
El CEEY consideró indispensable concentrar los esfuerzos públicos en los hogares que enfrentan mayores barreras para salir de la pobreza laboral.
Advirtió que atender a esta población es fundamental para impulsar una movilidad social real y evitar que la pobreza se herede de una generación a otra.
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