PH / Elmer Ancona
CIUDAD DE MÉXICO.- La reforma de la UNAM debe construirse desde la inclusión, la deliberación democrática y una visión de largo alcance, planteó el rector Leonardo Lomelí Vanegas al inaugurar el Foro de Análisis “Reforma y Futuro de la UNAM”.
Ahí delineó los principios que, a su juicio, deben guiar cualquier transformación de la vida universitaria.
Frente a autoridades, integrantes de órganos colegiados y estudiantes reunidos en el auditorio de la Coordinación de Humanidades, el Rector sostuvo que este proceso debe ser inclusivo, democrático, diverso, gradual y prospectivo.
“Inclusivo porque debe escuchar todas las voces; democrático, porque debe apoyarse en los cuerpos colegiados; diverso, porque tiene que reconocer la pluralidad de enfoques y disciplinas”
Lomelí Vanegas subrayó que cualquier reforma universitaria solo tendrá sentido si preserva y proyecta hacia el futuro aquello que define a la institución: su autonomía, su carácter público, su vocación nacional, su rigor académico y el prestigio internacional que ha consolidado a lo largo del tiempo.
“Gradual porque su diseño exige avanzar por etapas, y prospectivo, porque obliga a pensar la Universidad en el mediano y largo plazo”
Recordó que la Universidad ha sabido fortalecerse históricamente a partir de la renovación constante, del contraste de ideas y de su capacidad para aprender de su propia experiencia.
En ese marco, señaló que uno de los propósitos centrales de esta transformación es colocar en el centro temas como la igualdad de género y la sustentabilidad.
El impulso a la participación de las mujeres en áreas STEM —ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas— y la actualización de los criterios pedagógicos y los métodos de enseñanza ante las exigencias del mundo contemporáneo.
El Rector también dejó claro que la reforma no puede limitarse a cambios administrativos o normativos, sino que debe traducirse en un fortalecimiento de la vida colegiada.
“En una mayor participación de estudiantes, personal académico y trabajadores, y en el afianzamiento de una cultura institucional basada en el respeto, la integridad, la solidaridad y la paz”
En el fondo, dijo, se trata de dotar al modelo de gobierno universitario de mayores condiciones de legitimidad, representatividad y corresponsabilidad.
A pregunta expresa, el Rector precisó que el proceso de reforma ya está en marcha y que algunas iniciativas ya han sido aprobadas.
Mencionó, entre ellas, medidas para fortalecer la figura de las personas técnicas académicas, impulsar un cambio estructural en el Tribunal Universitario y revisar el mecanismo de elección de quienes integran la Junta de Gobierno.
Insistió en que se trata de un proceso que se desarrollará a lo largo de su gestión y no de una transformación inmediata ni cerrada.
Antes de su intervención, el coordinador de Reforma Institucional y Prospectiva Universitaria, Hugo Casanova Cardiel, explicó que este espacio está integrado por siete mesas de trabajo en las que participarán representantes de los principales órganos colegiados de la UNAM, así como especialistas y académicos de otras universidades del país y de América Latina.
Por su parte, el coordinador de Humanidades, Miguel Armando López Leyva, señaló que pensar la reforma es una responsabilidad directa de la comunidad universitaria, pero no desde una lógica aislada, sino asumiendo que la Universidad forma parte de una nación a cuyo desarrollo contribuye de manera decisiva.
“Cualquier cambio en la vida institucional, académica o normativa de la UNAM debe mirar al presente y al futuro del país sin renunciar a su identidad”
Por el contrario, fortaleciéndola desde los ideales de igualdad, libertad y justicia que definen a la universidad pública.
En el mismo sentido, la coordinadora de la Investigación Científica, María Soledad Funes Argüello, advirtió que pensar en la reforma y en el porvenir de la Universidad equivale también a preguntarse qué lugar ocupa hoy el conocimiento en la sociedad y qué papel debe desempeñar esta casa de estudios en el mundo que se está construyendo.
“Más allá de métricas, estructuras o desarrollos tecnológicos, la investigación universitaria no debe perder su núcleo esencial: la búsqueda por comprender el mundo y comprendernos a nosotros mismos como sociedad”
FOTO: UNAM


