PH / Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- En el marco de la reunión nacional de dirigentes estatales, realizada en Baja California Sur, el Partido Acción Nacional (PAN) endureció su discurso contra el gobierno federal al que acusó de permitir, por acción u omisión, el avance del crimen organizado en el país.
El presidente nacional del partido, Jorge Romero Herrera, afirmó que existe una relación directa entre las administraciones de Morena y la expansión de la violencia, situación que se refleja en la pérdida de control territorial y en el deterioro de la seguridad pública.
Sostuvo que la estrategia federal de seguridad ha derivado en un escenario de impunidad que ha fortalecido a los grupos criminales.
Afirmó que el discurso de “abrazos, no balazos” terminó por convertirse en un acuerdo tácito cuyos efectos son visibles en el aumento de delitos de alto impacto.
“Es inaceptable el nivel de descomposición institucional, el Estado ha dejado de cumplir su función básica de proteger a la ciudadanía”.
Romero Herrera insistió en que esta percepción no es aislada ni partidista, sino compartida por amplios sectores de la sociedad y observadores internacionales.
Aseguró que el deterioro de las instituciones de seguridad y justicia es evidente y que la ciudadanía reconoce el impacto que ha tenido el actual modelo de gobierno en la vida cotidiana del país.
Este discurso se suma a pronunciamientos recientes del PAN en el ámbito nacional, donde el partido ha advertido que la desaparición de contrapesos, la militarización de la seguridad pública y la falta de una política clara contra el crimen han generado un entorno de mayor violencia.
En semanas recientes, la dirigencia panista también cuestionó el debilitamiento de organismos civiles de seguridad y la falta de resultados en estados gobernados por Morena.
“Lamentablemente, la narrativa oficial no coincide con la realidad que enfrentan miles de familias”.
Durante la reunión, Jorge Romero Herrera puso especial énfasis en la situación de Baja California Sur, al advertir que la entidad comienza a mostrar señales preocupantes de retroceso en materia de seguridad.
Alertó que el incremento de delitos como el secuestro no solo afecta a las víctimas directas, sino que provoca un efecto acumulativo que erosiona la tranquilidad social y la confianza en las autoridades.
En el mismo sentido, el dirigente estatal del PAN, Rigo Mares, sostuvo que Baja California Sur enfrenta una crisis de gobierno y carece de una estrategia efectiva para atender los problemas actuales.
Recordó que en administraciones panistas anteriores se lograron contener episodios críticos de violencia mediante decisiones firmes y coordinación institucional, condiciones que —aseguró— hoy no existen por la falta de rumbo y liderazgo.
Al cierre del encuentro, el PAN reiteró su compromiso de reconstruir la confianza ciudadana y de impulsar una agenda enfocada en recuperar la seguridad tanto en Baja California Sur como en el resto del país.
Los dirigentes coincidieron en que el reto es revertir los efectos de lo que consideran una política fallida y devolver a las familias mexicanas condiciones mínimas de paz y estabilidad.
Foto: Especial


